lunes, 10 de mayo de 2010

MUNDIALISTA NRO 1, SUDAFRICA 2.010

Los niños- todos lo sabemos - son especialistas en saber colarse en los eventos que ellos màs valoran. Son tan sutilmente ingeniosos que, sin necesidad de violentar puertas ni romper candados, no sòlo se introducen al lugar y se convierten en autènticos protagonistas, sino que incluso,se conquistan el afecto y el corazòn de cuantos les ven y les oyen.

Quien lo dude que no tema preguntar a la "niña" santa Teresita, la misionera por excelencia. Ella va a presentarse nada menos que en mundial de futbol de Sudàfrica y allì serà la ¡ mundialista nro 1 ! no en el deporte futbolìstico sino en el campeonato màs glorioso e importante de todos : promover a Jesùs, ganarle muchos corazones, metièndole muchos goles al demonio.

Teresita, la "pequeña flor de Jesùs" acude a Sudàfrica, consciente de que es preciso hacerse presente, participar, allì donde el Espìritu Santo quiere que Jesùs sea màs conocido y amado. Su estadìa, aunque corta en duraciòn ( desde el 27 de Junio al 12 de Julio ) - no nos quepa la menor duda - va a resultar muy productiva y fecunda. Es Jesùs quien la va a aprovechar al màximo.

No va a participar en estadios o campos de futbol, sino en un buen nùmero de celebraciones que le tienen preparadas sus muchos devotos. Allì, en el sur de Africa, al igual que en diversas partes del mundo, " el caminito espiritual " lo siguen no pocos hombres y mujeres, niños y jòvenes. Ellos fueron los que decidieron que el mundial 2.010 era magnìfica oportunidad para traer las reliquias de Santa Teresita, convencidos de que su presencia fomentarìa la evangelizaciòn, el crecimiento espiritual de muchas personas. Los obispos apoyaron decididamente la idea.

Los niños y jòvenes estaban tan ilusionados y felices con " la presencia de Santa Teresita " que compusieron una canciòn-mensaje, con referencia al deporte del balompiè: "Pass ball to life " ( Pasa el balòn a la vida )

Como bien podemos suponer, las grandes cadenas de TV y las asociaciones de prensa de todo el mundo, por estar concentradas en difundir los partidos de fùtbol, deporte de masas, la presencia de Santa Teresita del Niño Jesùs pasarà desapercibida y las càmaras y noticiarios no le brindaràn la màs mìnima atenciòn. ¡ No saben lo que se pierden !

Pero, podemos estar completamente seguros que la "pequeña flor", por ser gigante en Amor y Fe, campeona que supo conquistar todas las medallas del mundial misionero del Cielo, junto con san Francisco Javier, lograrà ser, una vez màs, instrumento de Jesùs, para realizar-tambièn, en Sudàfrica- cosas grandes y hermosas : en muchas personas, familias, grupos, parroquias, sacerdotes y personas consagradas, tal como lo habìa prometido ella, antes de subir al Cielo.

Mientras que en los estadios se veràn goles y jugadas deportivas impresionantes que el pùblico aplaudirà y gozarà, en otro terreno, muchìsimo màs importante y decisivo, en el corazòn de muchos hombres y mujeres, Jesùs demostrarà que està màs vivo y activo que nunca. Con Santa Teresita meterà tantos y tan espectaculares goles que ¡todo el Cielo se levantarà a aplaudir, bendiciendo y alabando a la Santìsima Trinidad !

El màximo perdedor serà, sin duda ninguna, el demonio quien estarà furioso porque -una vez màs- ha sido vencido por una "niñita", mundialista indiscutible en el mundial de Jesùs, 2.010.-

viernes, 7 de mayo de 2010

COMPARTIENDO UNA EXPERIENCIA PERSONAL

Cada vez que veo a los budistas y a los musulmanes en actitud de profunda adoración delante de Dios, llenos de fervor y tremendo respeto, sumergidos por completo en su oración con El, una idea me viene a la mente: si estas personas son tan admirables en la práctica de su religión, sin conocer ¡ todavía ! al Dios, vivo y verdadero ¿qué no harían, hasta dónde no se elevarían, espiritualmente hablando, qué grandes santos no serían, si conocieran y amaran a Jesús?


Este espectáculo, impresionante y digno de ser tomado muy en cuenta, en el que contemplamos a los budistas y musulmanes tan devotos y concentrados en la oración y culto ¡ ellos están buscando a Dios, con sinceridad, con todo su corazón, aun sin conocerle ! no es, ni puede ser, un cuadro humano más, conformándonos con admirarlo para que, al poco tiempo, olvidemos.

Para nosotros, los que creemos en Jesús, es una llamada personal que nos hace el Espíritu Santo, apremiándonos a : valorar - cada día más - el tesoro más fabuloso, el más grande y valioso de todos que Dios nos pueda dar: nuestra Fe cristiana y católica, que nos facilita el que podamos vivir la misma vida de Dios, tener una experiencia personal de El ; a ser personas de oración, profundizando sin cesar en el conocimiento-vivencia de las Tres Divinas Personas, meditando -dia a dia - la Palabra de Dios, frecuentando los sacramentos, creciendo en Amor y sensibilidad hacia nuestro prójimo.

Hemos recibido la Fe para agradecerla continuamente y compartirla " a tiempo y a destiempo " con todos los que más podamos, convencidos de que la Luz y la Salvación que hemos recibido es Vida que es preciso compartir con todos, porque " la merecemos, contagiando a todos de Jesús"

Nos conviene, nos hace inmenso bien a todos los bautizados, tomar cada día mayor conciencia de que si somos los preferidos, los más allegados a Dios, los más priviliegiados, los mimados de Dios-Trinidad, tenemos la exigencia de vivir sumergidos en el Corazón de la Santísima Trinidad, en comunión íntima y sabrosa con cada una de las Tres Divinas Personas, para que de esta forma, siendo hombres y mujeres de Dios, no sólo nos aprovechemos cada día más y más de Dios y disfrutemos intensamente de su Amor sino que lleguemos a ser la presencia y prolongación de Jesús, allí donde viva-mos o trabajemos, anhelando, trabajando para que todos le conozcan y le amen.

No puede ser, ni por imaginación, que nosotros: hijos muy queridos de Dios, miembros de Cristo y templos vivientes del Espíritu Santo, nos quedemos a la zaga, detrás de los budistas y musulmanes, en lo que se refiere al fervor y dedicación personal a Dios.

Si ellos son tan animosos, fervorosos buscadores de Dios ¿ nosotros no hemos de emularlos y superarlos, convencidos de que Amor con Amor se paga, convencidos de que si Dios ha sido tan super-generoso y espléndido con cada uno de nosotros, es para que seamos los más fervorosos y agradecidos de todos, y con nuestro ejemplo ellos lleguen a conocer y amar a Quien todavía buscan, a tientas ?

lunes, 26 de abril de 2010

DIOSITO ¿ EN QUE TE PUEDO AYUDAR ?

Aquel niño, con su ingenuidad y carita inocente, hablaba con Papá-Dios con inmensa confianza y espontaneidad, poniéndose a la orden de Dios, aun sabiendo que era niño y su pequeñez e impotencia eran evidentes.
Su oración era :" Diosito ¿en qué te puedo ayudar ?"

Este niño es todo un maestro. Con su ejemplo, nos recuerda a todos que, aunque Dios es Dios y lo puede todo por si mismo, quiere que le ayudemos. Por eso, nos pide a cada uno, algo muy sencillo y elemental : ¡Nuestra pequeña buena voluntad !
Nadie nos ama ni valora como Papá-Dios. Nos ama y valora hasta el punto de pedirnos, con inmenso cariño y confianza, que le brindemos " nuestra pequeña buena voluntad " La valora tanto que la quiere necesitar para hacer - con nosotros - obras grandes y hermosas.
Desde el momento que abrimos los ojos y estrenamos un nuevo día, Papá-Dios está amorosamente presente a cada uno de nosotros. Nos da un beso con toda su ternura, envolviéndonos con todo su amor, al tiempo que pronuncia nuestro nombre, con todo el gozo y emoción de su Corazón.
Nos mira con inmenso cariño, esperando que le ofrezcamos nuestra pequeña buena voluntad. El la necesita. Y aunque nos parezca poquito, es nuestra mejor colaboración.
Si Papá-DIos acude a nuestro lado, cada día, para manifestarnos el amor personal e inabarcable que El nos tiene ¿No es justo y lógico que cada uno de nosotros nos hemos de gozar de iniciar el día: elevando nuestro corazón a Dios ¡como hijos suyos muy queridos! alabándole con todo nuestro corazón, dándole gracias, sin olvidarnos de ponernos a su orden, diciéndole con sencillez y alegría: "Diosito ¿ En qué te puedo ayudar ?"
Ciertamente que le situación del mundo actual es un panorama poco esperanzador, humanamente hablando. Los retos son tan grandes que parecen los tentáculos de un pulpo, gigantesco e invencible. Sin embargo, el Espíritu Santo, cada día, todos los días ¡continua e ininterrumpidamente! ilumina - con su Luz - la mente de todos y cada uno de los bautizados, llena nuestro corazón de su Amor y nos ruega, personalmente, con suave y firme insistencia, que nos pongamos en marcha, que nos pongamos a la orden de Jesús, ya que somos ¡sus brazos y sus pies! y El necesita - hoy más que nunca - de nuestra pequeña buena voluntad.
¡Cuántas obras y empresas de Dios en favor de los seres humanos se harían realidad - en nuestra vida personal, familia, parroquia, barrio... - si todos, unidos en familiaridad con el Espíritu Santo, tuviéramos un corazón de niño y, cada día, le dijéramos a Dios : "¡ Diosito: ¿en qué te puedo ayudar ?!"

lunes, 19 de abril de 2010

" UNA GRAN LUZ EN LA NOCHE OSCURA "

Un predicador reuniò -en el estadio màs grande la ciudad - varios miles de oyentes. Varias semanas antes del evento se repartieron, por calles y plazas, unos volantes en los que ademàs de la fecha, hora y lugar de la reuniòn, se rogaba a los participantes a aquel encuentro que: trajeran el corazòn, abierto y receptivo, y una caja de fòsforos en el bolsillo.
El hombre de Dios que iba a dirigir aquel encuentro de oraciòn, se habìa puesto de acuerdo con el tècnico responsable de la iluminaciòn para que, cuando èl se lo indicara, apagase todas las luces del estadio; momento que el predicador aprovecharìa para trasmitir, visualmente, su mensaje a todos los reunidos en aquel recinto.
Cuando las luces se apagaron, el predicador rogò a todos los reunidos en el estadio que sacaran su caja de fòsforos y encendieran su lucecita. El esta dio que estaba completamente oscuro, al encender miles de fòsforos se llenò de luz. Un resplandor, grande y admirable, se produjo en todo el estadio. Todos quedaron asombrados y aplaudieron, llenos de alegrìa.
Fue entonces cuando el predicador dijò: "Nuestro mundo està lleno de oscuridad, pero cada bautizado tiene que ser una lucecita de Cristo. Asì, si Jesùs brilla en cada uno de nosotros, la Luz de Dios es màs fuerte que la oscuridad y la noche. ¡ Què misiòn tan necesaria y apasionante !
Hoy, nuestro mundo està lleno de oscuridades y pareciera que estuviera en noche permanente. Nosotros, que somos la presencia y la prolongaciòn de Jesùs, allì donde vivimos y trabajamos, no podemos olvidarnos que Jesùs es la Luz y nosotros hemos de hacerla visible y activa ¿Còmo? Viviendo cada dìa màs unidos a Jesùs, dejando que su Luz ilumine en nuestra vida y por medio nuestro ilumine a cuantos viven o se relacionan con nosotros.
Conocedores de la realidad: hay mucha oscuridad, el poder del pecado pareciera que es incontenible, cada uno de nosotros nos hemos de enamorar de Jesùs, llenarnos de su Luz y pedirle al Espìritu Santo que nos tome como instrumentos suyos, decididos - cada dìa - a ser pequeñas lucecitas que facilitemos que Jesùs ilumine a todos.
Lo nuestro es irradiar la luz de Jesùs, siendo reflectores suyos, iluminando a todos con una vida, sencilla y agradable a Dios, llenos de amor y alegrìa.
Bajo ningùn motivo, podemos permitirnos lamentarnos o quejarnos por la existencia de la oscuridad. Nuestro programa de vida, el que nos pide y recomienda el Espìritu Santo, es el de aferrarnos cada dìa màs a Jesùs, hacer nuestra su Luz y difundirla a todos, sobre todo, con el testimonio personal de fe y de amor.
Recordemos siempre el proverbio chino: " Màs vale encender un fòsforo en la noche que estar renegando de la oscuridad, toda la noche "
Aunque nos parezca pequeña o insignificante nuestra lucecita, Jesùs la va lora y la necesita. Todas las lucecitas, aun siendo pequeñas, reflejando la Luz de Cristo, son tan poderosas que vencen a la oscuridad, por muy grande o negra que sea.

martes, 13 de abril de 2010

¡Que no se pierda ni un solo sufrimiento!

" Señor, te ruego una sola cosa: que no se pierda ni un solo sufrimiento de los enfermos de este hospital, de todos los centros de salud del mundo. Toma en tus manos todos los sufrimientos, hazlos tuyos, ùnelos a tu sacrificio en la Cruz. Millones de seres humanos, en todo el mundo, todavìa no te conocen ni te aman" Asì oraba un amigo creyente, cuando pasaba por delante de un hospital, camino a su oficina ¡ Què admirable espiritualidad la de este hombre ! ¡ Què fe tan grande !
Todos, niños y ancianos, jòvenes y adultos, casados y solteros, tengamos una fe muy viva o una fe dèbil, necesitamos caer en la cuenta del valiosìsimo "combustible" que son los sufrimientos humanos cuando son unidos a los de Jesùs. Son el mejor y màs valioso aporte para contribuir a la obra, màs grande y màs transcendental de todas: la Salvaciòn - por Jesùs - de toda la Humanidad.
Jesùs valora y necesita nuestros sufrimientos. Nos lo pide a todos, a cada uno de nosotros, ya que quiere, desea ardientemente, completar, en nosotros, que somos su Cuerpo, lo que falta a su pasiòn.
Cristo, como Cabeza, sufriò toda su pasiòn, completa y perfectamente. Pero,como Cuerpo, todavìa està incompleta.
Si nosotros - y todos los enfermos - ofrecièramos, cada dìa, nuestros sufrimientos, unidos a los de Jesùs, no sòlo aportarìamos lo màs grande y valioso a la obra salvadora de Jesùs, sino que, tambièn, serìamos: màs y mejores creyentes, crecerìamos en la Fe, nuestro Amor serìa màs profundo y verdadero, nuestra Esperanza màs gozosa, y todos nos admirarìan como hombres y mujeres felices y agradecidos de colaborar con Jesùs, en su obra de salvar a todos.
Ahora, no vemos lo que significa contribuir a la obra salvadora de Jesùs, pero cuando estemos en el Cielo, advertiremos la fuerza poderosa de Jesùs en nosotros, unidos a El. Quedaremos asombrados del incontable nùmero de personas, en todo el mundo, que se beneficiaron de nuestro aporte, ofreciendo nuestros sufrimientos con los de Jesùs, haciendo realidad que muchas personas lograran lo que vale màs que todo: la salvaciòn eterna.

El que esto escribe, animado por el ejemplo del amigo, creyente y con un gran espìritu misionero, cuando me toca pasar por un hospital, hago lo mismo que èl, hago mìa su oraciòn: "Señor ¡que no se pierda ni un solo sufrimiento" Algo muy sencillo, pero muy valioso e importante al alcance de todos y cada uno de los bautizados.

lunes, 5 de abril de 2010

MENSAJES al corazón...

Dos abuelitas se dedicaban, los sàbados y domingos, a dejar hojas catòlicas en los bancos de los parques que se encontraban cerca de donde ellas vivìan. Un buen dìa, vieron a un hombre que corrìa detràs de ellas. Lo primero que pensaron, este hombre viene por nosotras. Su sorpresa fue mayùscula cuando se presentò ante ellas y con voz entrecortada y casi sin poder respirar, les preguntò :"¿Ustedes son las que dejaron las hojitas, en el banco?"
Las dos ancianas, casi al mismo tiempo, respondieron:" Sí, nosotras las hemos colocado"
El hombre, ya màs relajado, les declarò :"Gracias, gracias a ustedes, estoy vivo. Me encontraba en una situaciòn lìmite, lleno de angustia y sin esperanza ninguna. Habìa decidido quitarme la vida. Por curiosidad, tomè una de esas hojitas suyas. Empecè a leerla y vì que hablaba de Jesùs, quien me decìa que su Amor era fiel y que nada ni nadie podrìa impedir que El me amara, que podìa confiar en El... Esas pocas lìneas tocaron tan profundamente mi corazòn que me puse a llorar. Decidì vivir. Aquì estoy, decidido a empezar una nueva vida "
No es raro encontrarse con personas que dicen, todo convencidas:"¿De què sirve una hojita, una revista, una estampa, un mensaje de pocas letras?" Dios se vale de todo, incluso, de lo màs insignificante para tocar el corazòn de un ser humano y hacerle comprender la fuerza trasformadora de su Amor.
Por esa razòn, todos y cada uno de los bautizados, movidos por el Espìritu Santo, nos tendrìamos que dedicar a aprovechar lo pequeño, lo poquito que podemos y que està en nuestras manos, orando para que El utilice esa "nuestra pequeñez " para facilitar el que El pueda llevar a cabo sus planes de salvaciòn en favor de los hombres.

Si vièramos la realidad tal como Dios la ve, nos asombrarìamos, nos quedarìamos mudos de felicidad y asombro, al comprender la fuerza poderosa que tienen " nuestra pequeñez y pobreza " cuando las ponemos en las Manos de Dios, con una oraciòn, humilde y perseverante.
Tenemos muchas, muchìsimas posibilidades y oportunidades. Lo que hace falta es que tengamos el corazòn lleno de Amor. Sea por hojitas, sea por recortes de prensa o de revistas, mensajes de texto a travès del celular o internet... el bien que Dios quiere y puede hacer, en nosotros y por medio nuestro, en personas o grupos, no lo podemos imaginar siquiera.

¿ Què nos pide Jesùs, hoy ahora ? Que cada uno de nosotros pongamos, cada dia,- en sus Manos -nuestra pequeña buena voluntad. El se encargarà de hacer cosas muy hermosas y admirables, en personas, conocidas y desconocidas, que El ama y quiere trasformar.
¿ Nos animaremos a hacerlo ?

¡VAYAN Y DIGAN A MIS HERMANOS... !

Hoy y ahora, Jesùs Resucitado ¡ màs vivo y activo que nunca ! nos pide y encarga - nos manda - a todos, a cada uno de los bautizados que :
1.- VAYAMOS : ¿A quienes?
 A todos, a los de cerca y a los de lejos, a los conocidos y desconocidos. Quiere Jesùs que vivamos lo que somos: su presencia y prolongaciòn, allì donde vivimos y trabajamos.
Nos quiere ver en movimiento ¡Somos enviados personalmente por El !
La actividad del Amor, el impulso del corazòn son: nuestros pies, nuestra forma de ser y actuar.
Asì lo quiere el Espìritu Santo, que vive dentro de cada uno de nosotros.

2.- PROCLAMAR ¿Què mensaje?
Que El nos ama apasionadamente y quiere vernos a todos, abrazados, unidos a El, para que vivamos cada dìa màs unidos a El, y asì nos aprovechemos de El y disfrutemos de su Amor.
Somos anunciadores, proclamadores, voceros cualificados de Jesùs.
El mismo nos ha confiado lo que tenemos que anunciar y proclamar " a tiempo y a destiempo ", siempre y sin desmayar, utilizando todos los medios a nuestro alcance: que Dios nos ama con todo su Amor, que hemos nacido como hijos suyos, y Jesùs nos lo demuestra muriendo y resucitando por y para nosotros y quiere que vivamos su misma Vida, ya que somos ¡ herma-nos suyos, hermanos de Jesùs !
Jesùs Resucitado es la ¡ mejor noticia ! Es tan cierto que nos transforma por dentro y nos hace hombres y mujeres divinizados.
Esta maravillosa y misteriosa realidad, muchos, - todavìa - no lo saben. Hoy, en el siglo XXI, muchos seres humanos no tienen la Vida de Dios, no son hijos de Dios, no son hermanos de Jesùs.
Su situaciòn personal nos tiene que tocar lo màs ìntimo de nuestro corazòn de creyentes. Esa realidad nos ha de cuestionar a todos y nos ha de hacer màs sensibles a la llamada que Jesùs nos hace a todos, a cada uno: " Vayan y digan a mis hermanos " a los que ya lo son y a los que todavìa no lo son.

No podemos menos que asumir esa misiòn. No podemos defraudar a quien tanto nos ama y valora.-