viernes, 8 de octubre de 2010

Sabernos amados por Dios ¡¡¡QUE GOZADA!!!

" Desde que conocì que Dios me ama, soy el hombre màs feliz del mundo"

¿Quièn dijo esta frase tan sencilla como hermosa ? ¿ Un santo? ¿Alguien que querìa llamar la atenciòn y hacerse famoso ?
Esta confesiòn, sincera y pùblica, la hizo Narciso Yepes, un famoso guitarrista, un mùsico de fama internacional, pero sobre todo, un hombre de fe, un catòlico practicante. Con pocas palabras supo decir lo que èl vivìa. Dios, para èl, era una experiencia personal, una vivencia amorosa y gozosa.
Su fe era vida y su vida era amor. Gozaba tanto de saberse amado por Dios que lo publicaba, no sòlo ante los periodistas y medios de comunicaciòn social, sino con su testimonio de vida. Estaba convencido de que todos tenìan que saber el secreto de su felicidad, ya que no eran los aplausos que recibìa en todos los escenarios del mundo, en los que hacìa gala de su virtuosismo como guitarrista genial; no por los innumerables premios y condecoraciones que recibìa de autoridades y asociaciones musicales y todavìa mucho menos por los contratos millonarios que le ofrecìan... sino sòlo ¡ por saberse amado por Dios ! Lo decìa porque lo vivìa. Le salìa de adentro. Querìa que todos lo supieran y se animaran a dejarse amar por Jesùs, gozando siempre de su amor. Este era el secreto de su vida. El necesitaba hacèrselo saber a todos.
Este genial artista nos recuerda a todos que : nuestra fe en Jesùs es vida de amor y fuente de gozo. El vivìa lo que Jesùs nos mandò : " Permanezcan en mi amor. Esto se lo digo para que mi alegrìa estè dentro de ustedes y su alegrìa sea verdadera " ( Jn 15,11 )
Es el Espìritu Santo el que nos concede el don de la Sabidurìa. Este don nos capacita para " saborear " a Dios y todo lo que se refiere a El, desde las cosas màs simples y sencillas de la vida diaria.
Nuestra Fe hay que vivirla en clave de amor, con gozo y gratitud. Si Jesùs vive en nosotros y nosotros en El, el Espìritu Santo nos llena de Amor y de Alegrìa.
Es verdad que nuestra vida es camino hacia el Cielo, pero, por ser peregrinaciòn por este mundo, tenemos luchas, por dentro y por fuera, enfermedades, tentaciones... pero, si la vivimos con Jesùs, llenos de su amor, nosotros tendremos -dentro de nosotros- una alegrìa tal que nada ni nadie nos la podrà quitar.
Cada dìa, todos los dìas, estamos llamados a vivir unidos con Jesùs. Si nos dejamos guiar por el Espìritu Santo, El nos llenarà de Amor y de Alegrìa.
Lo que viviò Narciso Yepes, lo que èl gozò sabièndose amado por Dios, eso mismo hemos de vivir y gozar tambièn cada uno de nosotros. Si èl lo predicò con su vida, y lo manifestò pùblicamente ¿ No podremos hacerlo cada uno de nosotros, con nuestra vida personal, con nuestro testimonio de cada dìa ? Esto es lo que nos pide Jesùs y todos hemos de sentirnos orgullosos y felices de responder a esa confianza que El deposita en cada uno de nosotros.-por este mundo, es cuesta arriba y tiene mil dificultades y no pocas tentaciones  dura, cuesta arriba

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¡¡¡Es hora de actuar!!!

"En el mundo, faltan tres millones de mèdicos. Sean ustedes mèdicos entre los màs pobres y abandonados. Màs de mil millones de seres humanos no saben leer ni escribir. Sean ustedes maestros para ellos. Dos personas de cada tres no comen lo suficiente. Sean ustedes sembradores y cultiven la tierra para que haya cosechas abundantes para todos.
Sus hermanos màs pobres del mundo entero necesitan de todos ustedes. Sean ustedes sus servidores... "

Transcribo algo de lo que he leido. El que escribiò estas situaciones, reales y escandalosas, ciertamente mencionò terribles realidades que nadie puede negar, pero todo ello, sin quitar gravedad a esas injusticias ¡que nos gritan demasiado fuerte y claman al Cielo! todos, todos sin excepciòn, por fidelidad a Jesùs y amor a nuestros hermanos, los hombres, tendrìamos que tomar tambièn muy en serio otras realidades, tanto o mas serias y graves que las anteriores. Hoy, faltan sacerdotes, catequistas, evangelizadores. Esta situaciòn es grave, preocupante ¿Por què? Casi cuatro mil millones de personas todavìa no tienen la Luz de la Fe, se mueren de hambre, espiritualmente hablando. No tienen el Pan que nos llena de Vida. Sobreviven con migajas que, por muy llenas que estèn de sabidurìa, no alimentan ni llenan las aspiraciones màs profundas del corazòn humano.
Desconocen la Palabra de Dios, el Manjar que nos ha facilitado el Espìritu Santo, a travès de los profetas y evangelistas. Y lo peor de todo, la desgracia màs grande de todas : no conocen, todavìa, al Dios vivo y verdadero, no aman a Jesùs, Camino, Verdad y Vida. Su relaciòn con Dios podrìa ser de intimidad amorosa y gozosa, pero todavìa estàn muy lejos de conseguirlo, sin saber que para esto han sido creados.

El panorama de las situaciones dramàticas de nuestro mundo son, ciertamente, tanto en el plano material como espiritual, una realidad demasiado grande y grave que, a todos, a cada uno segùn su situaciòn, nos tiene que cuestionar y afectar tan adentro que nos impulse a hacer algo, convencidos de que "lo poquito" que podamos hacer es un a contribuciòn tan valiosa como necesaria.

Todos los santos han practicado esta polìtica de poner su granito de arena, conscientes de que bien valìa la pena hacerlo, aun sabiendo que la gravedad o grandeza del problema desbordaba todas sus posibilidades. Podrìamos mencionar muchos casos. Uno de ellos es el de la M. Teresa de Calcuta. En una rueda de prensa, uno de los periodistas le hizo este planteamiento: "Usted, Madre Teresa, alimenta a tres millones de hambrientos, de personas, en muchas naciones. Pero ¿Què es eso en comparaciòn con esa multitud de millones de hambrientos que hay en el mundo? La M. Teresa, sin dudar un instante, sonriente respondiò: "Mis hijas y yo hacemos lo poquito que està en nuestras manos. Lo que falta, animense a hacerlo ustedes"
Jesùs, del que nosotros somos miembros, cada dìa, todos los dìas, nos recuerda. con inmenso amor y gozo : ¡Es hora de actuar!
Necesito de la colaboraciòn de todos y cada uno de ustedes. Confìo tan plenamente en ustedes que estoy seguro de que no me van a defraudar.
La Obra es de Dios. Es ciertamente muy grande pero es apasionante ¡ Manos a la Obra !

domingo, 29 de agosto de 2010

"Operaciòn Contacto"

          
"La Luz no se puede esconder y el fuego tiene que quemar. Si Jesùs es nuestra Luz, iluminamos. Si el Espìritu Santo vive en nosotros, ese fuego es contagioso" Esta Iluminaciòn, este Fuego de Jesùs son tan esenciales e imprescindibles ¡no pueden faltar en todo bautizado! que, por haber recibido el don de la fe, ha de iluminar a todos, compartiendo ese fuego con todos.

Asì lo ha predicado la Iglesia y asì lo han entendido siempre todos los que aman de verdad a Jesùs. La "Operaciòn Contacto" es una manera, sencilla, pràctica y eficaz, que promueve la comunidad catòlica " Comuniòn y Evangelizaciòn ", en la diòcesis del Callao ( Perù ), para hacer tomar conciencia a los bautizados del tesoro de su Fe, de su compromiso evangelizador. Es una experiencia pastoral que iniciò su obispo Mons. Miguel Irizar. Esta iglesia local està entusiasmada, feliz, agradecida a Dios porque, aunque esa iniciativa lleva pocos años, ha dado muy buenos resultados: los bautizados descubren el tesoro de su fe y comprenden que es necesario compartir ese Don. ¿ En què consiste esta dinàmica pastoral ?

Durante varios dìas, viven un retiro espiritual. Todo lo que se ora y se enseña està dirigido a facilitar que todos tengan un encuentro personal con Jesùs. Luego, en varias jornadas, se les imparte una preparaciòn ( bìblica-eclesial ) en la Escuela de Formaciòn Misionera. Todo ello, en un ambiente familiar y gozoso. Ellos lo llaman " La Fiesta " ¡ No podìa ser de otra manera !

Han sido 500 misioneros que, con el gozo y poder del Espìritu Santo, sintièndose Iglesia viva, han salido a evangelizar las zonas màs necesitadas de la diòcesis. Todos ellos iban felices y animosos, por la dicha y el privilegio de compartir lo màs grande y valioso de todo : su Fe, convencidos de que Jesùs nunca se deja ganar en generosidad y ellos lo van a experimentar personalmente recibiendo inmensamente màs de lo que ellos puedan dar. Recordemos siempre y nunca nos olvidemos de que,en todo el mundo, el Espìritu Santo inicia y promueve dinàmicas similares a èsta. El mandato de Jesùs : " Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia " sigue vigente, hoy màs urgente y apremiante que nunca.
Por esa razòn, nos hemos de dejar guiar por el Espìritu Santo y movidos por El, todas y cada una de las parroquias, grupos, familias... cada uno de nosotros, hemos de activar nuestra creatividad para ser màs y mejores discìpulos de Jesùs, evangelizadores,convencidos y convincentes. Podemos estar seguros de que lograremos muchos y muy buenos frutos ¿Hay alguna tarea màs grandiosa y beneficiosa que anunciar a Jesùs, trabajar para que todos se aprovechen de El y disfruten, ahora y por toda la eternidad, de su Amor ?

viernes, 13 de agosto de 2010

UN GRITO DE 4.OOO MILLONES DE SERES HUMANOS

Un domingo, en una ciudad importante del paìs, al finalizar la Eucaristìa, se me acercò una mujer de unos 40 años de edad, quien, con toda sinceridad, me confesò su asombro por haber escuchado ¡ por primera vez ! que" todavìa hay 4.000 millones de seres humanos que no conocen al Dios, vivo y verdadero, ni a su Hijo muy amado, Jesucristo"

Este grito de auxilio nos tendrìa que martillar el corazòn a todos y cada uno de los bautizados. Este grito desgarrador de esa multitud de hombres y mujeres, hermanos nuestros, es una llamada tan apremiante a todos, desde el Papa de Roma hasta el ùltimo niño que acaba de celebrar su Primera Comuniòn que nos tendrìa que sacudir de tal manera que no nos deberìa permitir dormir en la rutina y el conformismo, sino estimularnos a valorar cada dìa màs el tesoro de nuestra fe, promoviendo nuestra conciencia de que somos llamados y enviados a evangelizar, " para que todos conozcan la Verdad y sean salvados por Jesùs "

Bueno, muy bueno y siempre provechoso para todos recordar, profundizar y vivir lo que somos: presencia y prolongaciòn de Jesùs, allì donde vivimos y trabajamos, empeñados en cumplir la misiòn que, personalmente, nos confiò Jesùs el dìa-acontecimiento de nuestro Bautismo.

El don de la Fe es misiòn que se nos confìa, compromiso de ser "los brazos, la voz y los pies de Jesùs" ya que El quiere necesitar de cada uno de nosotros paracontinuar y perfeccionar la Obra màs grande y transcendental de todas: que "todos conozcan al Dios verdadero y al que El ha enviado: Jesucristo "

La cifra de 4.000 millones de personas que- todavìa -no conocen el Camino, la Verdad y la Vida: a Jesucristo, es una situaciòn, grave y desafiante, que nos afecta a todos los bautizados, a todos sin excepciòn, recordàndonos sin cesar, de dìa y de noche, que somos "responsables de la salvaciòn de la humanidad, misiòn personal e intrasferible que Jesus nos ha confiado personalmente, desde el dìa de nuestro Bautismo" misiòn que hemos de tomar muy en serio, cada uno segùn su estado y segùn sus posibilidades.

Nuestro aporte personal para hacer posible la evangelizaciòn de esa multitud de personas, por las que Jesùs ha dado su vida y ha derramado su sangre es tan importante como necesario. Esos millones de hermanos nuestros tienen derecho a beneficiarse de lo que Jesùs ha realizado para beneficio y salvaciòn de todos. Y nosotros derecho a crecer espiritualmente, a gozar con ellos de las maravillas que Dios hace en ellos y por medio de ellos, para santificaciòn de todos. ¡Ah, si vièramos, aunque fuera de lejos e imperfectamente, lo que esto significa: las muchìsimas e increibles gracias y beneficios que ellos y nosotros recibirìamos si ellos fueran evangelizados, todos los esfuerzos, todos los sacrificios nos parecerìan insignificantes y desprecia bles.Hay personas que piensan que esos 4.000 millones de hombres y mujeres " se pueden salvar en su propia religiòn, siguiendo su propia conciencia "y llegan incluso a afirmar que no hay necesidad de inquietarles o imponerles otra religiòn, sin advertir que esa su forma de pensar no sòlo no està de acuerdo con lo que piensa y quiere Dios, sino que esconde una mentalidad còmoda y despreocupada.

Los que asì piensan olvidan lo que Jesùs mandò a su iglesia, a todos y cada uno de los bautizados: "Vayan por todo el mundo y prediquen a todos la Buena noticia de la salvaciòn", sin acordarse de que ese mandato la Iglesia lo ha tomado muy a pecho y ha practicado durante 2.000 años.

El Papa Pablo VI, queriendo salir al paso de esta mentalidad, dijo unas palabras, muy claras y muy serias : "Los pueblos y naciones que todavìa no conocen a Jesùs ni su plan de salvaciòn, pueden salvarse por caminos que Dios tiene y nosotros no conocemos, pero ¿podremos salvarnos nosotros si no nos preocupamos de vivir nuestra Fe y anunciar a Jesùs, queriendo que todos le conozcan y le amen?

Oigamos todos ese grito: son cuatro millones de voces. Hagamos algo. Todos podemos hacer inmensamente màs de lo que imaginamos. Vivamos cada dìa màs unidos a Jesùs. Intensifiquemos nuestra oraciòn. Ofrezcàmonos, cada dìa, con Jesùs, a Dios-Padre, en uniòn con el Espìritu Santo, por la salvaciòn de todos, empezando por los que viven con nosotros o a nuestro lado.
Recordemos, con emociòn y gozo, que Jesùs nos valora y nos necesita: a todos, a cada uno. No podemos defraudarle.-

lunes, 26 de julio de 2010

¡¡¡ TAMBIEN USTEDES SON YO !!!

Esta frase, impactante tan profunda como hermosa, se la pone San Agustín en la boca de Jesùs. ¿Exageraciòn? ¿Una expresiòn poètica? ¿Una forma de hablar? Nada de eso. San Agustìn, enamorado de Cristo y especialista en el estudio de la Biblia, sabìa muy bien lo que decìa y por què lo predicaba.
Jesùs nos ama con todo su amor. Ha sido ese su amor el que ha hecho posible el milagro màs asombroso e increible: que El y nosotros seamos ¡ un solo y ùnico Cristo!
Entre Jesùs ( la Cabeza ) y nosotros ( su Cuerpo ) hay una distancia infinita, ya que El es verdadero Dios y nosotros somos creaturas suyas.
Quizà el que màs ha profundizado en este misterio, revelado por el Espìritu Santo, ha sido San Agustìn.
Si este especialista en santidad, en el estudio de la Biblia, ha sido capaz de hacer una afirmaciòn tan " atrevida " lo ha hecho muy conscientemente, impulsado por el Espìritu Santo.
Estaba tan firmemente convencido de que esta verdad venìa de Dios y estaba claramente revelada por la Biblia, que la vivìa apasionadamente y predicaba en sus sermones, difundièndola en sus libros.
Esta afirmaciòn "¡Tambièn ustedes son YO!" Jesùs la hace suya, con todo el amor y emociòn de su Corazòn.
Podemos constatarlo en varias frases de Jesùs: "Yo soy la vid. Ustedes son los sarmientos" ( Jn 15.5). En vìsperas de su pasiòn, antes de entregar su vida por nosotros, Jesùs, rebosante de amor por todos y cada uno de nosotros, afirma y declara: " Ruego para que sean uno, como tù, Padre y yo, somos uno " (Jn 17,23 ) " Y por ellos, Yo me santifico a mi mismo"(Jn17,19
Lo que se trata es de vivir esta ìntima y misteriosa comuniòn entre Jesùs y nosotros. Es asì como el Espìritu Santo nos hace experimentar y disfrutar nuestra categorìa divina màs increible : que Jesùs y nosotros formamos el Cristo total.
Desde nuestro bautismo somos injertados en Jesùs, formamos parte de El, viviendo con El una misma vida divina. Y si Jesùs afirma, con todo su amor, que tambièn nosotros somos El, cada uno de los bautizados - movidos por el Espìritu Santo - tambièn nos hemos de gozar de ser todos suyos, viviendo cada vez màs unidos a Quien se ha querido unir ¡para siempre! con cada uno de nosotros.
Si vivièramos este misterio, podemos tener la completa seguridad de que serìamos muy santos, personas tan admirables que nos convertirìamos en magnificos instrumentos de las maravillas de Dios. Muchos, al ver y admirar nuestra categorìa divina, se abrirìan al Amor de Jesùs y se entregarìan a El, multiplicàndose el nùmero de los que evangelizarìan, con el poder y la fuerza de Dios.-

CRISTO REDENTOR ¡ LA IMAGEN MAS ELOCUENTE !

CRISTO REDENTOR es un monumento impresionante, tan gigantesco que todos cuantos lo ven de cerca quedan impresionados, emocionados. Quien lo mira queda sobrecogido por su majestuosidad y grandeza. ¿De què monumento estamos hablando? Del Cristo Redentor que se halla situado en el Cerro del Corcovado, en Brasil. La altura de esta imagen es de 38 metros. Su ubicaciòn estratègica, a 709 metros en el Parque de Tijuca, permite que todos lo vean. Esta imagen domina todo el inmenso panorama. Cristo erguido, de pie, como Señor y dueño de todo que es, envuelve a todos con su mirada de amor y misericordia, invitando a todos a que nos dejemos atraer por El y vivamos cada dìa màs dentro de su Corazòn.

CRISTO, por ser Dios, es hermoso. El monumento es realmente una obra admirable de arquitectura. Pero, lo mejor, lo màs expresivo son sus brazos, abiertos de par en par, queriendo, deseando - ardiente, apasionadamente - abrazar a todos, para estrecharnos contra su corazòn.
Por su elevada situaciòn està por encima de todos, mirando a todos y, aunque su boca no habla, toda la persona de Jesùs es una invitaciòn, amorosa, apremiante para que todos, todos sin excepciòn, vayamos a El, ya que su Felicidad es amarnos. Nos dice y repite sin cesar : "¡Vengan, vengan a Mi. Quiero ser suyo, todo suyo. Aprovechense de Mi al màximo, disfruten todo lo màs que puedan de mi amor. Soy Dios-Amor, su Redentor "!
Esta imagen de Cristo tiene una altura gigantesca, pero, al mismo tiempo es presencia cercana y familiar. Nos recuerda, de dìa y de noche, cuando somos fervorosos y cuando estamos distraidos, que vivimos bajo su sombra y El siempre nos mira con cariño, envolvièndonos con su Amor y Misericordia.
Este Cristo Redentor, monumento y emblema de Brasil, es visitado, cada año, por dos millones de personas. Y aunque la inmensa mayorìa de nosotros no podamos presenciarlo, contemplarlo personalmente, podemos verlo, verdadera y provechosamente, con el corazòn: con el Amor y la Fe.
¡Què felicidad tan grande, qué privilegio tan increible que podamos aprovecharnos de Cristo, vivo y resucitado, cada dìa, todos los dìas, ¿còmo? viviendo con El la vida divina, como El para amar y servir a todos!
CRISTO REDENTOR quiere que todos: los cercanos y los lejanos, los que le conocemos y los que todavìa no tienen el tesoro de la Fe, nos convenzamos de que El nos ama con todo su amor, como sòlo Dios sabe y puede amarnos. El, por ser DIOS, està no sólo en el centro del mundo, sino que quiere ser el centro y el corazòn de todos. Nos ama verdadera y apasionadamente.Por eso, todo su afàn es que todos vivamos centrados en el El, para que asi tengamos vida y vida en abundancia: la vida que dura para siempre.-

jueves, 8 de julio de 2010

DIOS-TRINIDAD CUENTA CON NOSOTROS

" Hace unos años - declarò Mons. Fulton Sheen - yo viajaba en un aviòn de Nueva York a Boston. Junto a mi se sentò una señorita joven. Advertì que era de extraordinaria belleza.

¡Dios no me ha privado todavìa del sentido de la vista! Le dije a ella : Señorita, usted es muy bella. Serìa estupendo que emplease su belleza en dar a conocer la Belleza de Dios, a quienes no lo conocen. Pasaron unos años y Dios dispuso que nos volvièramos a encontrar. Fue entonces cuando la muchacha me recordò : Aquellas palabras que usted me dijo me llegaron muy adentro y me hicieron pensar. Tiene que ser maravilloso entregarse a Dios para que otros le conozcan. Por eso, me decidì a entregarme a Dios para lo que El quiera de mi. Tras unas reuniones, ella se consagrò a Dios como misionera.Vive feliz sirviendo a los leprosos en Vietnam "

Esta anècdota, simple y simpàtica, es tan hermosa como elocuente, ya que al mismo tiempo que provoca una sonrisa cuando la leemos, nos ofrece un mensaje, una enseñanza muy pràctica.
Podemos preguntarnos : ¿ Què quiso decirnos este obispo al compartir - con cada uno de nosotros - esa experiencia personal que el viviò en un aviòn ?
Ustedes viven muchos encuentros, muchas situaciones momentos de gracia ¡màs de las que puedan imaginar! que las han de considerar oportunidades que Papà-Dios les concede para tocar el corazòn de las personas en orden a compartir nuestra Fe. Es el Espìritu Santo el que prepara el terreno, el que nos impulsa a vivir receptivos a sus inspiraciones, a mantenernos unidos a El, como instrumentos suyos. El quiere quiere que nos aficionemos a vivir bajo su guia, abiertos y disponibles para lo que El quiera hacer en nosotros y por medio nuestro.
Esta es la clave para ver el poder del Amor de Dios, còmo toca y cambia los corazones. Si vivimos en familiaridad, amorosa y gozosa con el Espìritu Santo, no sòlo aprovecharemos las ocasiones para que El haga cosas hermosas en nosotros y por medio nuestro en el pròjimo, sino que nos gozaremos de sabernos instrumentos suyos,facilitadores de sus planes de amor y salvaciòn.
Quizà no sean encuentros espectaculares o llamativos, pero lo que nos parecìa una actividad, aparentemente insignificante o de poco relieve, serà -para dmiraciòn y crecimiento nuestro- una realidad muy hermosa y fecunda, que nos impulsarà a exclamar : ¡Bendita sea por siempre la Santìsima Trinidad que nos ama de tal manera que quiere contar con nuestra pequeña buena voluntad para realizar sus planes de amor y salvaciòn, en personas que viven a nuestro lado o lejos de nosotros !