sábado, 16 de junio de 2012

EL ESPIRITU SANTO: EL AMOR Y LA ALEGRIA


Leí en una ocasión un texto, atribuido a san Agustín, que bien vale la pena que lo conozcamos y lo meditemos todos y cada uno de los bautizados, disfrutándolo y agradeciéndolo, cada día, todos los días. "Nosotros, cristianos-católicos no somos más orantes, penitentes y buenos que los de otras religiones, pero tenemos algo que sólo nosotros tenemos y que supone una distancia abismal con todos ellos. Nosotros hemos recibido el Espíritu Santo, Quien nos llena de Amor y Alegría." ¡Dios es amor y alegría!
Mientras todos los miembros de otras religiones se preocupan por dar: homenajes y culto a Dios, nosotros, gracias a JESUCRISTO, tenemos la dicha, el privilegio, la gracia de RECIBIR ¡nada más y nada menos! que al ESPIRITU SANTO, Quien nos llena de Amor y Alegría.
Llenos de DIOS, unidos a JESUCRISTO, podemos aprovecharnos al máximo de lo que El nos da ¡a si mismo! y movidos por el Amor, rebosantes de Alegría, ya que es el Hijo de Dios, el que da culto a DIOS-ABBA con nosotros y para provecho exclusivo de todos nosotros.
Ese es nuestro Amor. Esa es nuestra Alegría.
Sin miedo a exagerar, podemos afirmar que ser cristiano es, ante todo y sobre todo, dejarse amar por las Tres Divinas Personas y disfrutar cada día más y más de su Amor que hemos de compartir con cuantos más podamos.
Es el ESPIRITU SANTO el que nos pide que vivamos sumergidos en su Amor y vivamos llenos de Alegría.

¿No es verdad que si nuestro programa de vida cristiana fuera vivir con el ESPIRITU SANTO, llenos de su Amor, con su Alegría dentro de nuestro corazón, seríamos santos e instrumentos de las maravillas de Dios?
Creo - cada día más convencido - de que sólo así, con el ESPIRITU SANTO, corazón de nuestra vida cristiana, con su Amor y Alegría, vale la pena ser creyentes en JESUS.
Pretender sostenerse con una religiosidad externa, con la pura ley del Antiguo Testamento, es demasiado trabajoso, muy cuesta arriba para terminar agotados y tristes.
Aficionémonos cada día más a una familiaridad personal, con el ESPIRITU SANTO. Veremos - con asombro - cómo crece JESUS en cada uno de nosotros y nosotros en El, y el Amor y la Alegría echarán raíces dentro de nosotros.
Anticiparemos el cielo, aquí y ahora,  facilitando y alegrando la vida a cuantos tengan la suerte y el privilegio de acercarse a nosotros. Nosotros seremos los primeros en beneficiarnos de lo que hemos recibido para darlo y compartirlo con cuantos más podamos, ya que el Amor y la Alegría cuanto más se dan más crecen en nosotros.-

miércoles, 30 de mayo de 2012

¡ DONDE ESTA DIOS ALLI ESTA LA VERDADERA ALEGRIA !


     Cuenta uno de los escritores más famosos de nuestro tiempo que deseaba ardientemente encontrar la Iglesia que Jesús había instituido. Para lograr su propósito visitó cuantas iglesias pudo. Entró en una iglesia católica observando cuanto allí se celebraba. En el momento de las ofrendas sucedió algo inesperado, tan simple como comprensible. La persona que llevaba el cesto con lo que los fieles habían entregado, por un descuido se le cayó una moneda al suelo que fue rodando escaleras abajo, provocando la risa de cuantos la veían y sentían su ruido al caer. El celebrante se dejó contagiar por la risa y empezó a reir también. Aquel novelista, movido por la gracia, no hizo otra cosa que pensar así: "En una iglesia que saben reir, Dios está presente allí.

Esta es la Iglesia de Jesús"  Este suceso, irrelevante pero significativo, fue el medio del que se valió el Espíritu Santo para iluminar la mente y tocar el corazón de aquel hombre, quien decidió entregar su vida a Jesús y hacerse católico.
La marca, propia y exclusiva, de Dios es el amor que produce alegría. Donde hay amor, la alegría aparece y se difunde.
Esto nos lo dijo el mismo Jesús: "Permanezcan en mi amor
Se lo digo para que mi alegría esté dentro de ustedes y su alegría sea verdadera"
Al levantarnos, todos necesitamos pedirle al Espíritu Santo que nos llene de su amor y alegría. Si así hacemos, seremos cristianos-católicos. De esta forma nuestra vida será la mejor predicación, que todos la entenderán y podrán captar con facilidad.
 Sin amor, sin alegría podremos ser muy penitentes, cumplidores, pero no seremos cristianos. Hoy más que nunca el mundo necesita amor y alegría ¿Quién mejor que nosotros, creyentes en Jesús, para infundir alegría contagiando de amor a cuantos más podamos?
Este es el programa de vida que JESUS nos encomendó y el Espíritu Santo el que se encarga de recordárnoslo sin cesar. Ahí está el secreto de nuestra fe, de nuestra categoría divina, de nuestra evangelización. Está al alcance de todos. Si queremos lo podremos poner en práctica. El beneficio será para nosotros, pero servirá de provecho y salvación para cuantos vivan con nosotros o trabajen a nuestro lado.

viernes, 30 de marzo de 2012

DECLARACIONES DE UN CARDENAL



 En estos días el Cardenal Ferdinando Filoni ha hecho unas declaraciones que, aunque no son nuevas, son merecedoras de que todos las prestemos atención. Este purpurado es el prefecto de la congregación para la evangelización de los pueblos. Por ocupar el puesto que tiene en Roma, y trabajar con el Papa, lo que ha dicho a los periodistas ha de encontrar eco en el corazón, en la vida de todo bautizado. Con sencillez y entusiasmo nos recuerda que ser bautizado es una categoría divina que nos compromete: a ser santos, a compartir nuestra fe, a abrir nuestro corazón a las necesidades del mundo, ya que actualmente, hay cinco mil millones de seres humanos que todavía no conocen ni aman a Jesús. Este dato nos tendría que quitar el sueño, pero sobre todo enamorarnos de Dios hecho hombre, quien ha querido elegirnos y amarnos con un amor especial de predilección.


Puede ser que, para los que buscan noticias sensacionalistas, estas declaraciones sean "sin relieve ni interés noticioso" pero, para los creyentes en Jesús, han de ser una llamada, un aldabonazo dirigidos directamente a nuestro corazón y sensibilidad cristiana. No podemos quedarnos indiferentes, insensibles a estas declaraciones. Cada uno de nosotros, todos sin excepción, hemos de sentirnos interpelados, haciendo nuestras esas inquietudes. Necesitamos recordar que desde el Día-Acontecimiento de nuestra existencia personal: desde nuestro Bautismo, Jesús nos consagró y santificó con el Espíritu Santo, confiándonos la tarea de ser "sus brazos y sus pies, sus anunciadores y embajadores" para que todos le conozcan y le amen. El tesoro de los tesoros: nuestra fe la hemos recibido para compartirla, no para tenerla bien protegida en la gaveta de nuestro corazón.


Cuanto más valoramos y vivimos nuestra fe, más fuerte es  el impulso a compartirla. Si estamos fríos y apagados espiritualmente, una manera eficaz de despertar nuestra fe y acrecentarla es pedirle al Espíritu Santo que nos ilumine, nos caliente el corazón y ayude a compartirla.- 

lunes, 19 de marzo de 2012

SAN JOSE ¡MAXIMA ACTUALIDAD!


San José se merece que todos los creyentes en Jesús le tengamos una devoción especialísima ¿Por qué? Porque él, además de consagrarse por entero al Hijo de Dios, colaborando de lleno en la historia de la salvación como padre, apoyo y guía de Jesús y como  esposo, amoroso y solicito de la virgen María, nos ha dado los tesoros más grandes y valiosos de todos: a Dios hecho hombre y a nuestra Madre, la virgen María.
Por estas dos razones poderosas, todos y cada uno de los bautizados hemos de amar e imitar "al santo de los santos" convencidos de que nadie nos puede ayudar ¡como él! a aprovecharnos de Jesús, a conocerle en profundidad, a vivir en íntima y gozosa comunión con él.
El corazón, el alma y la vida de San José estaban centradas en cuidar, educar a Jesús y facilitarle el que llevara a cabo su obra de salvación, amando tierna y apasionadamente a su esposa, la virgen María. Desde el principio hasta el final, todo su afán fue vivir por y para Jesús y la Virgen María. Esta dedicación que tuvo a la Familia de Nazaret, la sigue teniendo - desde el Cielo- con la Iglesia, con todos y cada uno de los bautizados. Lo que ahora hemos de hacer todos es encomendarnos diariamente a el, buscan do que nos enseñe a vivir unidos a Jesús, a amar de verdad a la Virgen María, a ser obedientes y disponibles a Dios al estilo de el.   
Este patriarca, por su fe y disponibilidad, es llamado - con todo derecho - el Abraham del Nuevo Testamento. En silencio vivió, pero su vida habló mejor que todos los discursos.  Sus cualidades y vida entera las dedicó a Jesús, con un amor y dedicación  inigualables.  "San José - dice san Agustín - es verdadero padre de Jesús, aunque no en el sentido biológico, sino porque nadie ha amado a un hijo como él. Es más padre que todos los padres"
Hoy más que nunca, hemos de valorar y agradecer la presencia y dedicación de San José, su entrega personal, su influencia masculina-paternal, el aporte admirable en la vida de Jesús, el inmenso cariño que le manifestó todos y cada uno de los días, su colaboración, callada pero admirable, en la obra salvadora de Jesús.
San José quiere favorecernos, protegernos, ayudarnos a vivir el tesoro de nuestra fe ¿Sabremos aprovecharnos de San José, invocándole en todas nuestras necesidades?

martes, 6 de marzo de 2012

UN FAMOSO BARCO CON UN TESORO MUY VALIOSO


En estos días los medios de comunicación social han centrado su atención en un famoso barco, cuyo nombre era " Virgen de la Merced" Aunque había desaparecido en el fondo del mar hace ya muchos años, los buscadores de tesoros pusieron especial empeño en sacar a flote el valioso cargamento que en dicho barco se hallaba.
Fueron más de quinientas mil monedas de oro y plata. Bien valía la pena todo sacrificio con tal de lograr tan valioso e incalculable tesoro. Todos los camarógrafos, periodistas, escritores dedicaron páginas y más páginas, con fotografías a todo color, sobre este tesoro cuyo valor es tan fabuloso como admirable. No podía ser de otra manera. Pero, una vez más, a todos esos comunicadores se les "escapó" un detalle. Volcaron toda su atención en el tesoro, en el increíble rescate, olvidándose de que, gracias al barco, pudieron  lograr tan increíble tesoro. E, incluso, se olvidaron de que el nombre del barco era un título mariano. No es de extrañar que, para todos ellos, esos "detalles" carecen de toda importancia. Sin embargo, para nosotros, creyentes en Jesús, tienen la   máxima actualidad.
¿Por qué? El Tesoro de los tesoros que nosotros hemos recibido es Jesús. Y nos ha venido en la Virgen María. Cierto y muy cierto que lo primero, lo principal y más valioso de nuestra vida es la persona de Jesús. Pero, hemos de tener muy presente que la Virgen María ha sido quien nos lo ha facilitado. Todo nuestro corazón, toda nuestra vida las hemos de centrar en Jesucristo. Lo merece por ser Dios. Ha dado su vida por todos y cada uno de nosotros. Nada ni nadie puede superarle ni suplantarle. Sin embargo, ese amor ha de integrar siempre la persona de María. Ella merece todo nuestro cariño y gratitud por habernos traído a Jesús. Todo el amor que le manifestemos siempre será insuficiente. Nuestro enemigo, el demonio, bajo el pretexto de que lo realmente valioso es Jesús, pretende marginar y olvidar a la Virgen María en las personas, quien - según él - opaca y hace sombra a Cristo. Es triste y muy lamentable que  no sólo cristianos evangélicos sino hasta algunos católicos caen en esta trampa y engaño, sin advertir que son víctimas del padre de la mentira. Bueno y muy bueno aprovecharnos del Tesoro, pero sin olvidarnos del barco que nos lo traído.

miércoles, 29 de febrero de 2012

¡DIOS ES MAS GRANDE QUE ELVIS!


Hollywood está en la primera plana de los medios de comunicación social. Allí hay muchos y grandes artistas, personas famosas que lucen su mejor glamour y quieren llamar la atención del mundo. Entre los que pisan la alfombra roja está una monja, quien con su hábito de benedictina, quiere recordar a todos que ella fue también de ese mundo cinematográfico. Filmó diez películas al lado de famosos artistas e incluso, estuvo a punto de ganar un globo de oro por una de sus interpretaciones. Alguno se preguntará  ¿Qué hace una religiosa en la Meca del cine?
Ella es la única monja que tiene derecho a dar su voto a las mejores películas, aun siendo abadesa de su monasterio  "Regina Laudis" en Connecticut, Estados Unidos. Mientras los periodistas se acuerdan de Dolores por detalles de escaso relieve como que fue una artista que besó a Elvis Presley, ella, por su parte, quiere proclamar que Dios y su amor son el tesoro más grande de todos. Y esto no son palabras sino el testimonio de su propia vida. Tuvo dinero, fama, contratos millonarios, una lujosa mansión y un futuro prometedor. Pero, prefirió consagrarse a Dios solicitando ser admitida en la congregación benedictina. Sus amigos y colegas de antaño le han querido honrar  filmando un documental "Dios es más grande que Elvis" (documental de su vida, que se trasmitirá por TV en el mes de Abril)
Mientras los famosos, según el mundo, lucen sus vestidos más elegantes, aunque no pocas veces sean todo menos eso, Dolores se siente feliz luciendo su hábito de mujer consagrada a Dios, sin importarle lo más mínimo si ese look personal es cinematográficamente correcto o no lo es. Ella es ella. Se sabe mujer consagrada a Dios y como es feliz en serlo,  todo lo demás le tiene sin cuidado. Y para que nadie piense que -con ello- se desentiende del mundo, ella de vale de amigos y colegas de Hollywood para realizar campañas en favor de enfermos y personas necesitadas. Aunque su mérito más grande, aunque socialmente no se valore ni se vea, es que su vida de entrega a Dios, de oración y penitencia, influye y enriquece a toda la Iglesia, incluso, a toda la humanidad.

martes, 14 de febrero de 2012

EL AMOR HACE REALIDAD COSAS ADMIRABLES


Estuve en un colegio. Fui de visita. Cuál sería mi grata sorpresa al encontrar un lugar en el que aparecía un letrero que decía:" ROSA RIO MISIONERO. Lugar de oración". Me quedé mirando y ví que en el suelo había un rosario gigante, con cincuenta círculos de cemento de cinco colores diferentes, con una cruz de tamaño considerable. Presidiendo ese lugar de oración estaba una hermosa imagen de la Virgen María. Estuve observando. Por la forma de los círculos imaginé que en cada uno de ellos se colocaría una muchacha y se rezarían los cinco misterios, uno por cada continente. Quien ideó este modo de rezar el santo rosario, bien merece un reconocimiento, ya que de una forma original, sencilla y práctica, facilitó el que las alumnas no sólo se aficionaran a orar - con y desde la Virgen María- sino a valorar su fe, a vivirla en clave misionera, ¡no puede ser de otra manera! ensanchando su corazón de una forma pedagógica y divertida. Estoy seguro de que las alumnas recordarán, por el resto de su vida, esta forma de orar, de sentirse Iglesia misionera, de universalizarse con una devoción tan querida y recomendada por la misma Virgen María, como es el rezo del santo rosario.
Soy consciente de que no en todos los colegios se podrá tener un espacio dedicado a la Santísima Virgen María, con los cincuenta círculos de cemento de colores con una imagen de Ella presidiendo ese lugar, pero si hay fe y amor se inventarán maneras de que los alumnos tomen gusto a rezar el rosario, a promover el espíritu misionero. Todo un reto para los directores y profesores católicos.
Hay un dicho popular que tiene mucha sabiduría: " Más logra el que quiere, aunque no tenga, que el que tiene y no quiere ".- 

martes, 7 de febrero de 2012

INICIATIVAS QUE ANIMAN: MISION-METROPOLIS


Acabo de leer una noticia realmente interesante, un suceso que es tan significativo como aleccionador. En Europa, continente privilegiado como territorio evangelizador en tiempos pasados, han puesto en marcha una actividad que han denominado : "Misión-metrópolis" en la que se han comprometido 72 ciudades europeas. Ha sido en el Vaticano en donde han organizado y preparado esta misión. La primera reunión fue en Julio del año pasado, la segunda ha sido en este mes de Enero.
Aunque no tengo muchos detalles sobre este evento, considero que el que se haya puesto en marcha esta actividad es ya de por si un acontecimiento. Europa es un mundo muy necesitado de evangelización. Lo que se quiere es re-evangelizarla. Esto es admirable y estimulante. Alguno pensará ¿qué son setenta y dos ciudades para la cantidad de poblaciones europeas por evangelizar? Humanamente este modo de pensar es realista, pero más que en el número, reducido o amplio, hay que mirar y valorar todo lo que ello implica. Es un comienzo. Este proceso irá abarcando a cada vez mayor número de poblaciones. No sé si han escogido este número 72 por su referencia a los discípulos que Jesús tenía, además de los Doce. ¿Es un número simbólico, un simple punto de referencia evangélica? Lo verdaderamente importante - en mi opinión personal - es que se está organizando una campaña de evangelización a nivel europeo. Aunque sólo fuera por eso, es digna de aplauso y merecedora de que la apoyemos decididamente con nuestras oraciones, por ser obra de la iglesia que, aunque dirigida hacia Europa, nos beneficia a todos, a la Iglesia universal.  
Nos hemos de alegrar de que se quiera organizar la evangelización en un territorio que se está descristianizando de una manera impresionante, y que a todo bautizado, vivamos donde vivamos, nos ha de afectar comprometiéndonos a orar por Europa que fue la que nos evangelizó y ahora necesita ser evangelizada ¡incluso por nosotros, aunque físicamente estemos lejos, orando por ellos, siendo cada día más y mejores cristianos!
¿No han anunciado profetas de nuestro tiempo que Europa será evangelizada por América y Africa?
Es el Espíritu Santo quien nos pide que apoyemos esa Misión, que la hagamos nuestra recordando que también nosotros somos misioneros 
allí donde vivimos y trabajamos. Ellos y nosotros estamos demasiado íntimamente unidos, tanto que nos influenciamos mutuamente. Nos hemos de alegrar de que se haya puesto en marcha "Misión-metrópolis" convencidos de que creciendo ellos, crecemos nosotros, evangelizados ellos también nosotros somos evangelizados. Jesús crecerá en ellos y en nosotros. Ellos volverán a ser evangelizadores y nosotros junto con ellos.- 

martes, 24 de enero de 2012

AMAR A LA IGLESIA, HOY MÀS QUE NUNCA


Acabo de leer unas declaraciones, muy desafortunadas, de un muy conocido escritor, perteneciente a una congregación religiosa, quien se atreve a decir públicamente "Soy cristiano pero no católico. Tengo muchas reservas contra la iglesia católica" Con todo respeto, pero con total desacuerdo, quiero expresar que esas declaraciones tienen una falla básica muy grave. La verdad completa de nuestra fe, cristiana y católica es: Jesús y la Iglesia son inseparables.

 Pretender separar a Jesús de su Iglesia es rechazar la unión, misteriosa y maravillosa, de los dos. Es una verdadera decapitación. Jesús, la Cabeza, vive íntimamente unido con su Cuerpo, la Iglesia. El es el Esposo, Ella, la esposa. El ama apasionadamente a su esposa, la Iglesia. Jesús no sabe, no quiere vivir separado de Ella. El sabe mejor que nadie que su  Esposa tiene fallas muy serias, pecados y miserias, pero la ama con todo su amor y la santifica sin cesar. No justifica ni aprueba esa terrible situación, sino que utiliza esa grave realidad para cubrirla con su misericordia y conquistarla y enamorarla con mayor dedicación y entrega, intensificando su preocupación personal para llamarla a conversión y renovación continuas. Nunca jamás se aburre de Ella
sino todo lo contrario, se muestra orgulloso y feliz de que sea su Esposa y cada día la mima y santifica.

Esa ha de ser nuestra actitud personal hacia la Iglesia: amarla con el amor de Cristo, centrando toda nuestra preocupación en promover la santidad en nuestra vida personal. Esta ha sido la política de todos los santos: veían los fallos y vicios en la iglesia, pero ellos, en lugar de criticar o escandalizarse por todo ello, renovaban su decisión de ser más y mejores cristianos. Esa forma de pensar y actuar es válida también hoy. Amemos de corazón a la Iglesia, enamorados cada día más de Jesús. De esta forma lograremos 
inmensamente más, ya que agradaremos a Dios-Trinidad, seremos positivos y constructivos,  y conseguiremos que otros muchos se contagien de esa nuestra política. Y nos animaremos a rezar por todos los que se fijan demasiado en lo triste y lamentable de la Iglesia, pidiendo al Espíritu Santo que les abra los ojos y puedan ver, admirar e imitar la santidad de Jesús en su esposa, la Iglesia. Esta realidad es inmensamente más importante y lo que va a durar eternamente.-

martes, 17 de enero de 2012

APERTURA: SEÑAL DE BUENA SALUD


Los médicos, psicólogos y siquiatras están de acuerdo en afirmar que: "para tener buena salud integral es necesario que vivamos abiertos, salgamos hacia afuera y busquemos involucrarnos en cuantos màs podamos" Hemos sido creados por amor y para amar. Todos experimentamos doble movimiento: hacia adentro y hacia afuera. Uno, nos impulsa a atrincherarnos. Otro, a abrirnos. El primer impulso es perjudicial y dañino, mientras que el otro nos enriquece al facilitarnos crecer en comunión con nuestros semejantes.
Siempre ha sido necesario abrirse, salir de uno mismo, encontrarnos con el prójimo. Hoy quizà es apremiante ¿Por qué? Estamos tentados a cerrarnos, a aislarnos en nuestro bunker doméstico, fascinados por  nuestros aparatos, última generación. Las cuatro paredes de nuestra casa nos dan comodidad y seguridad. Salir supone esfuerzo; salir de nosotros, riesgo. Quedarnos en la casa, reducir los horizontes de nuestra vida, implica: pobreza, aislamiento, oxidación. Salir de nosotros, abrirnos a los demás, es salud, riqueza, comuniòn, crecimiento. Conformarnos con las cuatro paredes es tristeza y asfixia vital. Abriéndonos experimentamos gozo, vitalidad, esperanza.
Lo que sucede a nivel humano lo podemos decir igualmente de nuestra fe y vida cristiana. Jesùs nos ha dado la Vida y la Salvaciòn, no para que la utilicemos en beneficio exclusivamente personal, sino  para que nos abramos y entremos en comunión con todos: con los de cerca y con los de lejos. "Es verdad que no podemos recorrer el mundo con nuestros pies - dice san Agustìn - pero sì lo podemos hacer con nuestro amor, con nuestra fe, con nuestra oraciòn"
Hoy más que nunca es preciso abrirnos, deseando compartir lo que somos y creemos con cuantos màs podamos, queriendo abarcar a mayor número de personas, orando para que todos se beneficien de nosotros y todos nos beneficiemos de dar y recibir.
Ha sido el mismo Espíritu Santo, el que a través de nuestros pastores reunidos en Aparecida, nos ha dado el programa de nuestra vida y crecimiento espiritual: "Discípulos y misioneros de Jesús" Con cinco palabras nos pide : apertura hacia El y al prójimo. Si nos abrimos a Jesús  experimentaremos la gozosa exigencia de abrirnos a los demás. Nos haríamos daño a nosotros mismos si no nos abriéramos y nos conformáramos  con estar tranquilos, cómodos y seguros en nuestra pequeñez y mundo personal.
A todos nos conviene, nos hace mucho bien preguntarnos : ¿Vivo abierto a Jesús, a mi prójimo?
La respuesta que demos nos dirá si estamos sanos o enfermos, si somos adultos o niños, si somos vivientes o seres vegetativos, si somos creyentes-misioneros o personas que se conforman con estar  inscritas en una Iglesia.- 

martes, 10 de enero de 2012

MISIONEROS DE JESUS ¡QUE FELICIDAD!


Acabo de leer una noticia que me agradó, pero que no me sorprendió en absoluto. En un estudio que hicieron en Estados Unidos para saber qué profesiones eran las más felices, colocaban en un primer lugar a los sacerdotes y pastores. La razón de esa felicidad- según las explicaciones aducidas por los interesados - era que trabajaban por el bien y la felicidad de los demás. Lo curioso del caso es que para ilustrar dicha noticia, no se les ocurrió una mejor manera que la de presentar a un MISIONERO, conversando con una mujer africana. (No hace falta decir que no estaban de tertulia, para pasar el rato sino que estaban en diálogo mutuo para compartir ideas e inquietudes) 
Antes de seguir adelante, permítanme una aclaración previa. Los que hicieron el estudio se olvidaron de que ser sacerdote o ser pastor ¡no es una profesión, sino una vocación que nace de una llamada divina y se vive por amor!
Esta gente, tan inteligente y bien preparada en su materia, como que olvidaron que hace dos mil años fue el mismo Jesús quien dijo: " Hay más felicidad en dar que en recibir " pero también las Bienaventuranzas, fuente de felicidad verdadera.
Toda la historia del cristianismo, historia de amor, es la mejor y la más elocuente confirmación de que todo aquel que quiere aprender a amar de verdad y se ejercita en esta ciencia, experimenta una dicha, una felicidad que no se puede comparar con ninguna otra.
Los misioneros, hombres y mujeres que dedican su vida a anunciar a Jesús, a buscar el bien, el progreso y la salvación del prójimo, son los testimonios más elocuentes y convincentes de que amar y compartir la fe es el camino directo, seguro para disfrutar de la felicidad que llena el corazón humano.
Si leyéramos los testimonios que han dejado los misioneros en siglos pasados y si oyéramos los de ahora, quedaríamos tan impresionados por lo que nos dicen que lloraríamos de emoción y agradecimiento, y lo que es todavía mejor, quedaríamos contagiados de su fe, de su entusiasmo misionero animándonos a compartir nuestra fe "a tiempo y a destiempo " con todos, con los de cerca y con los de lejos.
Es bueno, provechoso y estimulante que los medios de comunicación social se acuerden ¡alguna vez! de tantas cosas buenas, de tantos testimonios personales de hombres y mujeres que, sin hacer ruido, sin interés de ninguna clase, viven para anunciar a Jesús, para compartir la Mejor Noticia de todas, poniendo de relieve que son felices, verdaderamente dichosos, haciendo la mejor inversión del mundo, anticipando el cielo a tantas personas facilitándoselo ellos mismos. Y lo sorprendente es que la vida de todo misionero es dura, difícil, llena de situaciones y contradicciones, incluso persecuciones y odios... y a pesar de todo ello, es una vida hermosa, gozosa, fecunda, tanto es así que su testimonio de amor y dedicación logra que otros se animen a seguir su ejemplo. Y en las comunidades que envían a sus misioneros, Dios les bendice muy generosamente.
A Dios nadie le gana en generosidad.

martes, 27 de diciembre de 2011

M I S H A, HERMOSA HISTORIA DE NAVIDAD

MISHA merece con todo derecho un puesto muy especial en el misterio de Navidad ¿Por qué? Para comprender lo anterior, nos tenemos que situar en la Rusia comunista y atea.
Unos cristianos americanos estuvieron en un centro de niños abandonados y maltratados. Les hablaron de la Navidad. Para todos ellos fue ¡UNA VERDADERA REVELACION! Nunca habían oído hablar de Dios hecho Niño
Oían emocionados y algunos lloraban. Para que vivieran la Navidad no sólo en el corazón por medio de los oídos, y la asumieran como niños, dieron material de cartón y papel invitándoles a que cada uno de ellos "escenificara" lo que habían oído.
Los catequistas quedaban asombrados de la imaginación infantil. Pero lo que más les llamó la atención fue ver la obra de Misha. Había realizado un pesebre ¡con dos niños!
Recurrieron al intérprete, quien tras oír a Misha, les hizo conocer la interpretación del niño: "Cuando María dejó al Niño en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar para estar. Yo le dije que no tenía ni papá ni mamá y que no tenía lugar para estar. Entonces Jesús me dijo que yo podía estar allí con El. Le dije que no podía, porque no tenía nada para darle". Misha, añadió, yo quería quedarme con Jesús. Por eso se me ocurrió darle un buen regalo: ¡darle calor!
Entonces le pregunté a Jesús: "Si te doy calor ¿Ese sería un buen regalo para ti? Y Jesús me dijo: Si me das calor, ese sería el mejor regalo que jamás haya recibido. Ahí mismo me metí dentro del pesebre y Jesús me miró y me dijo que podía quedarme allí para siempre"
Este niño, con su ingenuidad y corazón limpio, comprendió perfectamente la Navidad. Se abrió al Misterio, comprendió el Amor. Con toda sencillez y naturalidad manifestó a Jesús su pobreza y abandono. Como niño dijo la verdad, como creyente recibió a Jesús. Su imaginación se hizo amor. Con su corazón conquistó y enamoró a Quien primero se había enamorado de él. Impulsado por el amor se atrevió a ofrecerle...  calor, regalo que Jesús aceptó muy complacido.
Una vez más se hace realidad lo que los especialistas y los santos afirman: "El amor tiene imaginación"
La conclusión es evidente. Ante Dios hecho Niño, explosión de Amor, lo único que podemos ofrecer le es: ¡nuestra pequeña buena voluntad! Parece poco pero, en realidad, es todo lo que somos y tenemos. Y Dios que lo es ¡TODO! no sólo se contenta sino que se nos entrega  a cada uno de nosotros. Si Misha utilizó su corazón y se valió de su fantasía para conquistarse y enamorar a Jesús ¿No podremos también nosotros  hacer lo mismo: vivir la Navidad con un corazón de niño, con sencillez infantil, aprovechando una facultad tan valiosa como es nuestra  imaginación?
Con el corazón  y un poco de imaginación

miércoles, 14 de diciembre de 2011

C I N E - M I S I O N


"El amor tiene imaginación" En estos días cayó en mis manos un boletín misionero. Entre las noticias que publicaba había una que me llamó la atención. Un catequista se había propuesto promover - en los niños y en los jóvenes - el espíritu misionero ¿Cómo? ¡A través del cine! Alguno me dirá que esta forma de catequesis es normal, muy utilizada en las catequesis parroquiales o escolares. Por supuesto que ya lo sabía. Lo interesante es que se recalcaba la misión, la vocación que tiene todo bautizado de ser MISIONERO. Este aspecto, tan esencial a nuestra fe, no se puede dar por supuesto o creer que catequizando sin más, "automáticamente" aparecerá la conciencia misionera como fruto maduro. Bueno y muy bueno es dar catequesis. Necesario y provechoso el impartirla tanto a niños como a jóvenes y adultos. Pero, tenemos que insistir "a tiempo y a destiempo" para que todo bautizado tome cada día mayor conciencia de su compromiso misionero. Esto hay que hacerlo en la Iglesia, en la escuela, en la familia, en todas las catequesis, sea para la primera comunión, sea para la confirmación, en las preparaciones para los bautismos o cursos de Biblia, en una palabra, siempre que podamos.
Se trata de lograr  creyentes adultos. Tenemos que aprovechar todos los recursos, todas las oportunidades, y hemos de valernos de los medios de comunicación social que son realmente valiosos y eficaces para evangelizar. Vivimos en la era de las imágenes. Hoy tenemos a nuestro alcance un material muy bueno, y a precios muy asequibles. Lo que hace falta es que los evangelizadores seamos personas llenas del Espíritu Santo y vivamos nuestra fe en clave misionera, convencidos de que el que tiene fuego por dentro, lo contagia por fuera.
Creo que, nunca como hoy, hemos tenido tanta cantidad y calidad en lo referente a material de catequesis. Todo ello es necesario, valioso, es medio y apoyo.  Lo que importa es ¡el espíritu!: la santidad de vida. Esta verdad nos la  recuerda sin cesar la Iglesia, ya que como Madre sabe con qué facilidad la olvidamos. Utilicemos tantas películas que hay en el mercado para animarnos y ser animadores misioneros. Si los padres de familia, los educadores y catequistas se proponen reunir material de animación misionera, serán ellos mismos los que se admiren de las posibilidades que tienen para catequizar, de los logros y beneficios que van a conseguir. En cada catequesis, el Espíritu Santo abrirá horizontes, hará arder corazones, realizará cosas muy hermosas, despertará vocaciones sacerdotales, religiosas, esposos, padres, laicos, verdaderos evangelizadores, promotores de animación misionera, sembrará inquietudes provocando cambios de vida, nuevas iniciativas y, lo que es mejor de todo, aumentará la santidad y el crecimiento espiritual tanto en padres como en hijos, tanto en catequistas como en niños y adultos. Por eso, ¡manos a la obra! hay mucho por hacer y tenemos increíbles medios para lograr creyentes adultos-misioneros. El Espíritu Santo lo quiere hacer realidad, brindémosle -con alegría y generosidad -nuestra pequeña pero valiosa mano de ayuda. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

NUESTRO TESORO ES VALIOSISIMO


"Tenemos un tesoro valiosísimo: la vida divina, la fe, la salvación. Es preciso conocerlo para valorarlo y amarlo. Lo valoramos y amamos cuando lo vivimos, lo agradecemos y compartimos" El que esto dijo fue un gran sabio. Estoy totalmente de acuerdo con él. Desde muy niños hemos recibido la vida divina, la fe y hemos entrado en el camino de la salvación. ¡Este es un tesoro que no tiene comparación con todas las riquezas que podamos imaginar!
Dios con ser Dios, no nos ha podido dar nada más grande, nada más valioso que: la vida divina, la fe y la salvación. El día que veamos a Dios cara a cara, comprenderemos - clara y perfectamente - que nosotros éramos los más ricos y afortunados del mundo. Será entonces cuando reconoceremos que éramos inmensamente ricos y privilegiados, pero que nos quedamos lejos, muy lejos de aprovecharlos como Dios quería, conformándonos con tenerlos bien guardaditos, protegidos si, pero sin sacarles el máximo provecho. Hoy más que nunca, los creyentes en Jesús, somos impulsados por el Espíritu Santo a ser graduados en la fe, conociéndola cada día más y mejor, profundizando sin cesar en ella, dando gracias a DIOS-TRINIDAD - continua y gozosamente- por ese don y regalo que toda la eternidad será insuficiente para agradecerlo como es debido, buscando que Jesús crezca en cada uno de nosotros, para así poder compartir esa fe-vida con cuantos más podamos y por todos los medios a nuestro alcance.
Todos sabemos que necesitamos estar al día en nuestra profesión. Esta exigencia es propia de los tiempos que vivimos. Es requisito para ser verdaderos profesionales. Pero esto -con todo lo bueno y necesario que es-, tiene una vigencia muy limitada. El día que cumplimos la edad de la jubilación  se termina esa exigencia, ese requisito ya no tiene valor. Y si los tiempos actuales nos piden especialización profesional y actualización permanente ¿no habrá que decir otro tanto de nuestra fe que vale inmensamente más y tiene mayor alcance e influencia decisiva no sólo para esta vida sino para toda la eternidad?
Por supuesto que cada bautizado ha de estar formado ¡a su nivel! No podemos pedir lo mismo a un técnico que a un niño, a un campesino que a un universitario. Cada uno de nosotros, por estar matriculados en la escuela de Jesús, estamos llamados, comprometidos a conocer cada día más nuestra fe, convencidos de que "nadie ama lo que no conoce" Por eso hemos de conocerla desde el estudio, serio y continuo, de la Biblia y del Catecismo de la Iglesia Católica,  estando al día en lo que la Iglesia nos propone como Madre y Maestra, convencidos de que es así cómo demostramos que sabemos valorar el tesoro que hemos recibido, y nos gozaremos de sacarle el máximo provecho, deseando ardientemente que todos  conozcan a Jesús, le amen con nosotros y sean inmensamente ricos como nosotros.
¡Qué dicha la nuestra, qué privilegio tan grande, pero también qué responsabilidad tan enorme!
No podemos esperar a vernos en la presencia de Dios para caer en la cuenta de que teníamos un tesoro tan increíblemente valioso, y darnos cuenta de que no lo supimos aprovechar como él se merecía y por no valorarlo como es debido no lo supimos compartir. Ahora es tiempo. Todo depende de nuestra voluntad, la gracia divina no nos va a faltar.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

ESTA HISTORIA ES REALMENTE HERMOSA

Damián Aspinall es un apasionado conservacionista. Un buen día compró un gorila-bebé. Le puso por nombre: Kwibi. Durante cinco años lo tuvo a su cuidado, alimentándole con especial esmero, convencido de que tenía que llevarlo a la selva, su habitat natural. Damián, tenía en Africa occidental  un territorio dedicado a conservar animales, por lo que tan pronto pudo hizo realidad ese deseo suyo.
Se volvió a Inglaterra y siguió pensando en su gorila. A los cinco años, quiso buscar a su "mascota" la que él había alimentado y cuidado. No las tenía todas consigo. El gorila con diez años de edad y tras cinco sin haberle visto ¿Aparecería? ¿Lo reconocería? ¿Estaría agresivo?
El inglés se animó a intentar el encuentro, sabiendo que no sería fácil. Recorrió varias veces el río con su pequeño barco, gritando una y otra vez: " Kwibi, ven "
Lo que parecía imposible se hizo realidad. El gorila apareció en la orilla y cuando vió que Damián aparecía delante de él, el encuentro fue increíble. Así lo expresa el mismo protagonista "Me miró a los ojos con tanta intensidad y tal amor que fue una experiencia indescriptible. Nos sentamos juntos y me abrazó como a un amigo de muchos años que creía perdido. Fue hermoso"
El gorila estaba tan contento con Damián  que hasta le trajo a su "esposa" para que la pudiera conocer. A la hora de la despedida, no quería separarse de su bienhechor. No le quería soltar. Cuando el barco inició el camino de regreso, el gorila seguía mirando hasta que se perdió en el horizonte, internándose en la selva.
Un extraño y sorprendente caso de vinculación amistosa: un ser humano y un gorila. Damián tomó a ese gorila como algo suyo, mientras que el animal supo responder  valorando la dedicación y los cuidados que recibía.
La distancia, el tiempo que transcurrió sin verse eran motivo para que uno y otro se olvidaran, pero no fue así. Damián quiso comprobar por si mismo cuál sería la reacción del gorila hacia él, si es que lo podía localizar. Estaba convencido de que eso era algo muy improbable y casi imposible, pero lo intentó. Su curiosidad era más fuerte que sus cálculos. Con gran admiración y sorpresa por parte suya lo pudo lograr, viviendo una experiencia increíble que nunca más podría olvidar.
Si aplicamos - con todas las diferencias, muchas y grandes - esta historia a Dios y a cada uno de nosotros, tendríamos que reconocer que este gorila nos da ¡toda una lección! Siendo animal irracional y salvaje, es ejemplo de amistad, aprecio y agradecimiento.
Todos y cada uno de nosotros somos inmensamente amados, bendecidos, mimados por Dios. Todo le ha parecido poco a la hora de manifestarnos su generosidad. Tendríamos que vivir  tan unidos, fascinados, enamorados de Dios que toda nuestra vida debería una sinfonía de amor apasionado y agradecido, tan rebosantes de felicidad que se lo tendríamos que decir a todos, contagiándoles de nuestro amor y gratitud.
El gorila, cuando encontró a Damián, se abrazó a él, sin querer separarse de él. ¿Nosotros, al encontrarse Dios cada día con cada uno, le abrazamos con amor, gozo y gratitud?

martes, 22 de noviembre de 2011

SABER SER AGRADECIDO

¡Ha salvado a nuestro hijo! Esta era la frase que brotaba del corazón de dos padres de familia. La repetían una y otra vez y no se cansaban de expresar su emoción, gozo y agradecimiento. Sentían un agradecimiento tal por el que había salvado a su hijo de la muerte, que cada año le enviaban - desde el pueblo a la ciudad - un pavo. El hombre-salvador de su hijo les había conquistado el corazón. ¿Qué había realizado para merecer el agradecimiento, sincero y profundo de aquellos padres?  
El hijo de esta familia era constructor. Un día, en un descuido, perdió el equilibrio y cayó al suelo. Su compañero de trabajo, viéndole en tan terrible situación, no lo pensó dos veces. Lo llevó inmediatamente al hospital y, gracias a ese gesto, los médicos salvaron su vida.
Estos padres tenían un corazón grande, estaban llenos de amor, eran agradecidos. La vida temporal de su hijo era el máximo tesoro para ellos. Esta historia, sencilla, hermosa, elocuente tendría que ser la historia de cada uno de nosotros. Jesús ha venido en auxilio nuestro, humillándose, dando su vida, entregando su sangre preciosa. Todos y cada uno de nosotros, impresionados y conquistados por ese Amor, personal e inabarcable, de Jesús, estamos comprometidos a ser agradecidos con El porque hemos recibido la Vida que dura ¡para siempre!
Nuestro agradecimiento no puede ser una simple emoción que nos haga llorar de alegría. Ha de ser agradecimiento del corazón, de toda nuestra vida. La vida es el valor supremo de todo cuanto existe. La vida temporal es ¡cómo no! valiosa y digna de ser amada, pero la Vida con mayúscula, la Vida verdadera, la que no tendrá fin, no tiene comparación con nada. Para que la pudiéramos tener y gozar eternamente, Jesús no se conformó con abajarse hasta nuestro polvo, asumiendo nuestra humanidad, sino que nos amó hasta el extremo de morir- El -para que tuviéramos la vida divina, la vida eterna. Si el simple decirlo causa estremecimiento y admiración ¿qué no producirá si lo vivimos, lo hacemos realidad en nuestra existencia personal?
Día tras día, hemos de ser agradecidos. Jesús no nos pide un regalo, signo de nuestro agradecimiento. El espera que nuestra vida sea una Eucaristía, un continuo y gozoso agradecimiento. Todo el beneficio y aprovechamiento es para nosotros. Seamos agradecidos o vivamos despreocupados de todo lo que nos ama, El no gana ni pierde nada. Pero, la sabiduría popular nos recuerda: "Amor con amor se paga" Toda la eternidad será insuficiente para valorar, aprovechar y agradecer lo que Jesús ha hecho por cada uno de nosotros. Todo lo ha hecho por amor, desinteresadamente, pensando sólo en nuestro beneficio, felicidad y salvación. La respuesta no puede ser otra sino : agradecimiento sincero, continuo; viviendo íntima y gozosamente unidos a Jesús, queriendo, trabajando para que todos se aprovechen de El, disfruten cada día más y más de su Amor, sean felices y tengan la Vida que dura para siempre, la Vida que llena - de verdad y para siempre - el corazón humano.
Este es el regalazo más grande y valioso que podamos dar. Si así hacemos, somos verdaderamente agradecidos.-

miércoles, 9 de noviembre de 2011

SEAMOS PROTAGONISTAS

Nuestro Dios es genial, increíble, impresionante. Todo lo hace con sabiduría y amor. Su especialidad es hacer obras de arte, maravillas a cual más increíble. Su felicidad es hacer derroche de su generosidad, buscando siempre el bien, crecimiento y salvación de cada ser humano. En todo lo que hace sorprende, cautiva, enamora. La creación entera sigue reflejando la belleza, la generosidad de Dios.

La actividad creadora de Dios no se reduce a hacer derroche de su poder, sino que -día a día - está buscando hombres y mujeres que quieran ser protagonistas en esa Historia de Amor que El ha iniciado, que escribe sin cesar por medio de su Hijo muy querido Jesucristo, con la presencia del Espíritu Santo.

Esta Historia de Amor es la niña muy amada de los ojos de Dios-Trinidad. Todos y cada uno de los bautizados estamos llamados a ser protagonistas, a poner alma, corazón y vida en esta historia que empieza en el tiempo y culmina en el Cielo. Se trata de involucrarse de lleno en lo que empezó en el Corazón de Papa-Dios, se hizo posible en la entrega personal de Jesús en su muerte y resurrección, en la venida del

Espíritu Santo. Somos protagonistas cuando aceptamos a Jesús, movidos por el Espíritu Santo, y nos gozamos de vivir como hijos muy queridos de Dios, tratando de agradarle en todo.

Esa historia es demasiado hermosa para quedarnos fuera de ella. No podemos conformarnos con haber recibido el bautismo. Tampoco escondiendo el tesoro de nuestra fe, para algunos días señalados. Al estrenar un nuevo día, todos y cada uno de los bautizados estamos llamados a valorar y promover la vida divina, a agradecerla de corazón, compartiéndola con cuantos más podamos.

Es muy cierto que esta historia es Historia de Jesús. El la va escribiendo con toda perfección, con total dedicación y amor. Pero quiere, desea ardiente, apasionadamente nuestra colaboración y aporte personal. Anhela que esta Historia sea también nuestra. Todo su afán es conquistar y enamorar nuestro corazón, involucrarnos cada día más y más en ella. Nuestra felicidad y salvación son la clave y la razón de esa historia. Por eso, cada día, todos los días, el Espíritu Santo nos recuerda, con suavidad insistente y apremiante, a vivir íntima y gozosamente unidos a Jesús, a evangelizar "a tiempo y a destiempo" convencidos de que sólo así somos protagonistas y participes de esta Historia. De esta manera, El y nosotros, escribimos páginas muy hermosas en esta Historia, que disfrutaremos por toda la eternidad, asombrados y maravillados de lo que Jesús ha conseguido para nosotros, con nuestra pequeña pero valiosa colaboración. Hoy más que nunca todos hemos de entusiasmarnos con Jesús, sintiéndonos los más dichosos y privilegiados del mundo por tener su vida divina, su amor, su salvación, dando gracias a boca llena, con todo nuestro corazón y con nuestra vida por tener el tesoro incomparable de nuestra fe, trabajando con ilusión y alegría en que todos le conozcan y le amen. Se trata de contagiar a otros para que vivan como protagonistas y cada día haya más hombres y mujeres que disfruten de Jesús, de participar en esa "aventura tan increíble como apasionante". En esa Historia, maravillosa y misteriosa, nadie puede quedarse de brazos cruzados, conformarse con ser simples espectadores.

Las Tres Divinas Personas quieren a toda costa que asumamos nuestro puesto en esa Historia de Amor y Salvación, que seamos protagonistas activos, contagiosos. Lo único que falta es que cada uno quiera responder a tan magnífica llamada.

Todo depende de nuestra voluntad.

martes, 1 de noviembre de 2011

MENSAJE-IMPACTO

"Estaba en la capilla - confiesa la Hna Silverina Motta - frente a un Cristo crucificado, quien me miraba con increíble amor al tiempo que me decía ¡directamente a mi!, señalando con su mano: Vayan al mundo entero, anuncien a todos la Mejor Noticia, el evangelio de la Felicidad y Salvación" Esa imagen, ese mensaje impactó del manera a la monja que no se lo pensó dos veces. Se fue al Africa, continente en el que vivió evangelizando durante cuarenta años.

Hoy, Jesús, nos mira a todos, a cada uno con infinito cariño. Quiere necesitar de nuestra pequeña buena voluntad: de nuestras manos y pies, de nuestro corazón y cualidades para seguir amando y salvando a toda la humanidad. No nos pide que dejemos nuestra casa, tampoco nuestro país. La inmensa mayoría de los bautizados no lo pueden hacer . Lo que nos pide es que salgamos de nuestros mismos, de nuestro rincón personal y nos abramos al mundo. Se trata de aprovecharnos al máximo de Jesús, de ser cada día presencia y prolongación suya, gozándonos  cada vez  más y más de su Amor, colaborando con El en que todos le conozcan y le amen. Es una misión que recibimos personalmente el día-Acontecimiento de nuestro bautismo. Fue Jesús en persona, quien pronunciando -con infinito cariño y emoción-
nuestro nombre, nos confió esa tarea, la más grande y hermosa de todas, la más importante y trascendental de todas: facilitar el que El pueda amar y salvar a todos.

Lo que le sucedió a la Hermana Silverina tocó profunda y decisivamente su corazón. A cada uno de nosotros, el Espíritu Santo es el que nos recuerda, suave y continuamente, que estamos comprometidos con la felicidad y salvación de todos y cada uno de los seres humanos. Cada día Jesús fija sus ojos en nuestra persona, solicitando que le ¡echemos una mano! porque "la cosecha es abundante y los obreros son pocos" Nos recuerda que somos responsables no sólo de nuestra salvación eterna sino también de la salvación de todos los seres humanos.

Si respondemos a esa su confianza colaborando en su obra salvadora,  es como demostramos que somos verdaderos seguidores de Jesús. Sólo cuando vivimos unidos a El y valoramos de verdad el tesoro de nuestra fe es cuando comprendemos la importancia y urgencia de compartir con todos el amor y la salvación que hemos recibido, por pura gracia y sin ningún mérito por parte nuestra,
Podemos conocer cómo está nuestra salud espiritual, analizando cuánto valoramos la misión que Jesús nos quiso confiar. Es verdad que nuestra fe es vida de amor, pero la fe y el amor necesitan ser compartidas. Una fe, un amor puramente personales no son fe ni amor cristianos. Cuanto más fe y amor hay dentro de nosotros, más poderosamente sentimos la necesidad de abrirnos a todos, queriendo que todos se beneficien de esa nuestra fe, de ese nuestro amor.

La misión que Jesús nos ha confiado nos pone en evidencia: si somos o no verdaderos discípulos suyos.
Nuestro corazón, nuestra vida personal como creyentes han de ser ¡católicos!
Todos: niños, jóvenes, adultos, ancianos tenemos que vivir en estado de misión, abiertos a todos, rezando por todos, amando a todos, queriendo que TODOS conozcan a Jesús y sean felices, sean salvados por El.
Jesús cuenta con cada uno de nosotros. Nuestro mayor gozo será siempre responder a esa su confianza, poniendo alma, corazón y vida en El, trabajando con El para que su preciosa Sangre, su Muerte beneficie a todos: a los de cerca y a los de lejos. Dichosos nosotros si, día tras día, ponemos nuestro granito de arena en esa Obra, la más grande y trascendental de todas. -Ser cristiano-católico consiste en vivir con y desde Jesús, queriendo que todos conozcan la Verdad y sean salvados por El.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Pepe-mundo

¿Conocen a Pepe-mundo? Vale la pena que lo conozcan y se identifiquen cada día más y más con él.
Es alguien que toma muy en serio su fe cristiana-católica. Sabe que su pequeñez es demasiado visible y evidente, pero la asume -con tanto amor y buen humor- que la utiliza para crecer y multiplicarse en cada vez mayor número de personas. 
Les comparto el secreto, la clave de su vida. Desde que se levanta hasta que se acuesta su primera preocupación es abrirse, de par en par, al sol que calienta y llena de luz y vida nuestra existencia: a JESUS, convencido de que necesita  llenarse de El y de su Amor para que, con el corazón ensanchado, pueda orar, ayudar e influir en cada ser humano, en los cercanos y en los lejanos, compartiendo con todos lo que él ha recibido: su fe. 
En su familia, en su lugar de trabajo, todos le conocen por su forma de ser: siempre contento, ofreciéndose para servir, interesándose por todos y cada uno de los que se cruzan con él. 
Externamente es un ser humano muy normal. Lleva una vida tan sencilla que no llama la atención. Sin embargo, interiormente es muy rico y fecundo. Cuando uno lo contempla de cerca, enseguida advierte que es un ser muy espiritual. 
Vive su categoría divina, irradiándola en oleadas de amor y bondad. No hace falta decir que ama la oración, tanto que la practica sin cesar. Ora cuando camina y cuando trabaja, en la Iglesia y en su hogar. Todo le habla de Dios y todo le sirve para hablar con El.  Se extasía lo mismo ante una simple flor que  contemplando el firmamento repleto de estrellas. 
Su fe es tan viva y verdadera que cada vez que ve el globo terráqueo piensa - emocionado, feliz y agradecido - en el tesoro de su fe, tesoro que no tienen millones de seres humanos, realidad que le toca muy dentro de su alma. ¿Por qué? Esta realidad de millones de hombres y mujeres viviendo sin fe, sin luz, sin vida divina ... le conmueve de tal manera que ora intensamente por todos y cada uno de ellos, ofreciéndose a JESUS, entregándole su corazón, sus trabajos y sufrimientos  para que El los haga suyos y los convierta en luz y amor para el corazón de esa multitud de personas que ¡son muy amadas por Dios, salvadas por Jesús, marcadas por el Espíritu Santo! pero no lo saben, no lo valoran porque "nadie les ha evangelizado" Están a oscuras, caminan a tientas. Viven sin Vida, sin alegría ni esperanza.
Esta realidad, terrible, provocadora, le ha tocado tan profundamente que él mismo se ha cambiado el nombre. Ha dejado su nombre y apellido para los trámites legales, asumiendo su nueva identidad. Gusta decir a todos : ¡Soy PEPE-MUNDO!
Está tan feliz de su nueva identidad que cuando le preguntan por qué se llama con ese nombre, él sonríe y contesta: "Soy cristiano-católico. Soy pequeño pero mi corazón es grande. Necesito ensancharlo, día tras día. Quiero que al final de mi vida terrena, mi corazón sea tan grande que esté rebosante de personas, tan cargado de nombres que, por mi pequeña buena voluntad hayan podido conocer a Jesús, ser salvados por mi pequeña contribución personal, tantos que lo hayan dilatado hasta lograr que tenga el tamaño ¡del  mundo!. Esa es mi tarea que me confió el mismo Jesús. Estoy convencido que sólo así podré entrar al Cielo, Patria formada por ¡Pepes y Pepas-mundo!"

martes, 18 de octubre de 2011

UNA HISTORIA QUE NOS HACE PENSAR

En una playa un grupo de personas estaban dando gritos, pidiendo auxilio. El motivo era que una niña se estaba ahogando. Casualmente pasaba por allí un jovencito que, al oír los gritos, no lo pensó dos veces. Se quitó los zapatos y se lanzó al agua para salvar la vida de la niña. Tras duros esfuerzos logró lo que se proponía. Sacó a la niña a la orilla y después de hacerle la respiración, boca a boca, viendo que estaba respirando normalmente, tomó los zapatos y se desapareció entre la gente.

Ni siquiera prestó atención a los aplausos cerrados que le dieron los bañistas cuando vieron a la niña, sana y salva.  Pasaron algunos años y un buen día, el joven se puso a hablar con una muchacha. Ninguno de los dos  sabía nada del otro. Se encontraron sin buscarse. Fue un encuentro humanamente casual, sin imaginar siquiera que sus vidas se iban a unir para siempre. Empezaron a hablar intercambiándose datos personales. 

La muchacha le hizo saber al joven que, cuando niña, estuvo a punto de morir ahogada en una playa. Ese dato impactó de tal manera a muchacho que le faltó tiempo para preguntarle en qué año y playa sucedió tan gran peligro. La respuesta fue tan concreta y detallada que el joven abrazó afectuosamente a la muchacha, haciéndole saber que él fue quien la sacó del agua, librándola de una muerte segura. Los dos lloraron de pura emoción, siguieron siendo muy amigos hasta que llegó el momento de su noviazgo y feliz matrimonio.

Esta historia real es imagen, limitada pero muy elocuente, de lo que hizo Jesús con cada uno de nosotros. Estábamos condenados, irremisiblemente perdidos, sin salvación posible. El, impulsado por el inmenso amor que nos tiene, se lanzó decididamente a la muerte. Jesús murió y nosotros fuimos salvados. Tomó sobre si nuestra muerte y nos dio su Vida. Fue un intercambio, expresión rotunda de amor. Era tan grande e inabarcable ese su Amor hacia nosotros que hizo lo impensable e increíble ¡Se casó con nosotros! De esta forma, El y nosotros estaríamos unidos para toda la eternidad. ¿Cabe mayor felicidad?

¿No es todo esto motivo más que suficiente para vivir cada día más enamorados y agradecidos con Jesús y renovar cada día nuestra decisión de trabajar para que todos le conozcan y le amen?